Puente del 1 de mayo. Viajo a Londres en mi escapada anual para visitar a la familia y para zambullirme en la “City”.

Uno de mis momentos especiales es ir en busca de productos para el pelo y piel afro. Son unas horitas que me regalo para comprar productos que no encuentro en Barcelona o que uso normalmente y que en Londres me salen más baratos – el año pasado me enamoré de la tienda “Juliets” en el barrio de Peckham-, pero esta vez por agenda no pudo ser, así que una mujer organizada yo ;-), lo compró todo por “Amazon.uk” y cuando llegué, ya tenía la compra hecha :-).

Al día siguiente y cumpliendo con la agenda prevista visité la ciudad universitaria de Cambridge, y ¿cuál fue mi sorpresa? En la calle principal que va de la estación de tren al centro (Regent Street), me encontré con la tienda “Dukels” especializada en productos afro donde evidentemente entré, hice un pequeño reconocimiento e imploré a mis compañer@s de viaje que me dejasen unos minutos para entrar cuando volviésemos a coger el tren de regreso a Londres. En Cambridge visitamos el centro, el museo de arquelogía y antropología, y los colegios universitarios , donde en algunos momentos me trasladé a los escenarios de la película “Harry Potter” :-). Una buena visita a la ciudad gracias a que tuvimos a un buen alumno como guía. Gràcies Toni :-)!

De vuelta al tren, llegamos al número 56 de Regent Street y entro en la tienda Dukels, empiezo a mirar los productos y me pregunta una dependienta (traduzco):

Dependienta: “¿te puedo ayudar?”

Noemí: “Gracias, sólo estoy mirando”.

D: “Si necesitas alguna cosa, estoy aquí para ayudarte”.

N: “Gracias. ¿Me podrías indicar dónde tenéis los productos naturales para pelo afro? Sin sulfatos, siliconas, parabenes…”

La dependienta – una mujer blanca y por el acento deduje que española-, le pregunta a la responsable – una mujer negra inglesa- que me indique dónde encontrarlos y me informe mejor sobre su funcionalidad. Compré sólo -luché por no comprar más ;-)-  unos productos con aceite de argán: un leave-in conditioner, un tratamiento de aceite, y un gorro para dormir tratado con aceite de argán.

https://www.amazon.com/Naturals-Argan-Leave-Conditioner-Pack/dp/B01BERI5A4

http://www.samsbeauty.com/service/Organic-Argan-Oil-Treated-Product-Bonnet-g-OAOTP.html

 

Al pagar me pregunta la responsable:

Responsable: “¿Eres francesa?”

N: “No, soy española”.

R: -me indica a la dependienta y me dice- “Ella es de Madrid”.

D: “Hablas muy bien el español”.

N: “Sí, soy española nacida en Barcelona, así que no tengo ningún mérito, es normal que hable bien el español y como no, el catalán”.

R: -con cara de incrédula- “Pensaba que eras francesa, no tienes mucho acento de española y…”

Bueno, pues que no están acostumbrados a ver españolxs negr@s!

 

                                                               Dukels, 56 Regent Street, Cambridge.

 

¿Afrofrancesa, Afrofrancesa?

Puedo entender que tenga un acento español, con razón es mi lengua materna, pero, ¿acento francés? Yo no soy afrofrancesa sino afroespañola, afrocatalana y…soy Noemí.

Al volver a Londres pregunté a mis sobrinas inglesas – en inglés, aunque hablamos en catalán- que qué acento tenía. Me dijeron que se notaba que no era inglesa ni estadounidense, que tengo algo de acento español pero no mucho y que deducen que por el hecho de ser negra y no tener un acento marcado español ni americano me asocien con ser afrofrancesa, ya que no es muy común que la gente sepa que en España hay negr@s españolxs. La comunidad afro se suele asociar con los afroamericanos, los afrofranceses, los británicos afro-caribeños.., así que seguramente por eso llegaron a la conclusión de que era afrofrancesa pese a que no tengo acento francés.

Esta anécdota la comparto con vosotr@s para poner sobre la mesa la importancia de externalizar fuera de España todas las acciones, iniciativas que se están llevando a cabo para reivindicar y visibilizar a los afrodescendientes en España. Gracias al “Internet de las Cosas” estamos más informados y estamos encontrando espacios en los que compartir como colectivo, informarnos, denunciar, reivindicar, y en definitiva, visibilizar nuestra realidad. Necesario es también llevar este activismo fuera de nuestras fronteras y contar con referentes internacionales ayudaría mucho, pero todo suma si damos pasos. Así que desde aquí hago un llamamiento a aquell@s que por trabajo y/o placer podemos salir fuera, a que seamos embajadores de nuestra realidad, en el contexto en el que nos encontremos y de la manera en la que nos sintamos más cómod@s.

Y sí, que hay negr@s españolxs en España y no llegamos ayer. OKANE!!

Regent’s Park, London

Y vuelvo a la canción de Michael Kiwanuka “Black Man in a White World”, para mirar desde otro ángulo y un poco más allá de las fronteras que “limitan” el terreno que piso. Porque sin fronteras, se ve más lejos y mejor.

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